Mientras Marina seguía con su terapia con Inma, continuó su noviazgo con aquel chico extranjero llamado Marco.Ella estaba viviendo una experiencia muy bonita con aquel chico.
Se conocieron porque Pedro lo tenía como empleado en su empresa y Marina iba algunas tardes a echar una mano. Al pasar casi un año, ese amor tan bonito, se empezó a torcer. Durante todo ese tiempo, Marina había ocultado a sus padres la relación por miedo a la reacción de éstos. El tiempo pasaba y Eva, sospechaba que su hija andaba con alguien, cuando ésta le preguntaba a su hija, ella evadía el tema, y es que Marina tenía cada vez más miedo a que sus padres lo supiesen.
Finalmente, Marina decidió escribir una carta para contárselo a sus padres. Al principio, Marco no estaba muy de acuerdo pues, temía perder su trabajo y acabar la relación por que ellos no lo aceptarían.
Eva leyó la carta de su hija y sorprendentemente, no puso objeción alguna, solo dijo: -Tendréis que aguantar los comentarios de la gente.Ahora haber qué dice tu padre-.
Marina sabía que no había acabado lo más díficil. Al llegar del trabajo, su padre leyó la carta.Se quedó en silencio un buen rato, Marina estaba tensa...Pedro por fín habló y dijo:- Ésta tarde no tienes que ir a trabajar-.
Al día siguiente, Marco ya no estaba allí. Su padre lo despidió. Marina no lo esperaba, aunque sabía que su padre no se lo había tomado bien. La jóven estuvo varios días llorando, hundida en una tristeza profunda. Pidió perdón a Marco, quizá no tendría que haberles dicho nada, pero las cosas se estaban poniendo muy feas.
Durante un tiempo Marco y Marina estuvieron sin verse pero después, volvieron a verse a escondidas. Su padre la esperaba todos los días a la salida del instituto para controlarla pero ella, intentaba escabullirse entre clase y clase o incluso saltarse alguna hora para poder verlo.
Su vida se estaba convirtiendo en un verdadero infierno. Eva se puso de lado de su marido y si volvía sospechar que su hija andaba con el jóven, la castigaba sin salir. Marina no era feliz, fue una época dura.
A veces si salía con amigas, la llamaban para saber donde estaba, o porque no estaba con "tal amiga", salían varias veces con el coche por el pueblo para buscarla, si la veían sóla le preguntaban a dónde iba o de dónde venía...intentaban controlarla de todas las formas posibles.
De ese modo, la relación con aquel chico, se fue acabando y entre eso, y que Marco empezó a cansarse de la situación, ya nada era como al principio. A Marina le fue muy difícil superar esa ruptura. Además, sus padres le prohibieron que siguiera visitando a Inma. El problema lo resolverían ellos, a su manera.
Ya no dejaban que su hija estuviese sola en casa en ningún instante: -Así verás como ya no tienes tiempo de pegarte ningún atracón- decía Eva.
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