Marina se quedó en shock durante unos segundos... Depués se acercó a ella y le dijo gritando: -¡Pero a tí que te pasa! -
Su madre le contestó voceando y Pedro tuvo que agarrarla del brazo porque su intención era pegar a su hija. Rubén agarró a su hermana y se la llevó a su habitación. Su padre le pidió que no saliera de allí hasta el día siguiente y que se fuera con ella al trabajo por la mañana, si se quedaba allí la cosa podría acabar mal.
Eva esa noche estaba furiosa, parecía haberse reencarnado en el ser más perverso e inhumano del universo. Se fue durante unas horas de la casa y después volvió, estuvo hablando durante ese tiempo por teléfono con una prima con la que se llevaba bastante bien.
Al día siguiente Marina estuvo con su padre ayudando en el trabajo, a la hora del almuerzo fueron a su casa y ella no cruzó palabra con su madre. Eva seguía con esa cara irreconocible y en ese estado de furia, mientras desayunaban su madre estaba limpiando el salón y Marina estaba deseando volver al trabajo y aliviar esa tensión que se palpaba a distancia.
Pedro y Marina volvieron al trabajo junto a Rubén que ya llevaba un tiempo trabajando con su padre.
Marina pensaba constantemente en la hora de comer... Tenía que volver a su casa y encontrarse de nuevo con esa madre a la que en esos momentos desconocía completamente.
Rubén llegó minutos antes a casa de que llegasen su padre y su hermana.
Cuando Pedro y Marina llegaron en el coche, Rubén estaba en la puerta de la casa esperándolos con una cara de pánico que anunciaba lo peor.
Pedro y su hija se bajaron del coche y Rubén gritó : -¡Que se a ahorcao', que se a ahorcao'....!
Su padre salió corriendo mientras decía que ya le "estaba oliendo algo mal", refiriéndose a que tenía la intuición de que algo podía pasar.
Marina no daba crédito : -¡Pero qué dices! -
No se imaginaba ni por un instante que la afirmación de su hermano fuese cierta.
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